Thursday, July 13, 2006



Historia reciente.
Desde los primeros años de la Revolución, la zona aledaña a la SINA se convirtió en foro abierto para denunciar las maniobras de los sucesivos gobiernos de Estados Unidos, empeñados en hacer fracasar los intentos por construir una sociedad diferente a 90 millas del imperio.
El malecón habanero ha sido testigo de marchas multitudinarias que han sido divulgadas por la prensa internacional, por lo que han dado la vuelta al mundo las imágenes de una muchedumbre organizada de pueblo, a lo largo de todo el litoral, mostrando la decisión de los cubanos y el rechazo a la postura de Washington.
En l999 el detonante que abrió una nueva etapa en la lucha contra la mayor potencia mundial, fue el secuestro, en Miami, del niño cardenense Elián González Broton, expuesto a los peligros del traslado en balsa a través del Estrecho de la Florida con rumbo a Estados Unidos, de cuya travesía fue el único sobreviviente.
De la 8va Conferencia Nacional de las Brigadas Técnicas Juveniles, surgió la idea propuesta por un pionero de organizar una protesta frente a la SINA para pedir la devolución de Elián y en el anochecer del 5 de diciembre de 1999, se cumplió la impresionante y sentida manifestación .
Al siguiente día, fecha del cumpleaños de Elián se levantó una tribuna permanente y se iniciaron los actos de denuncia que encabezaron los niños y jóvenes, convertidos en sorprendentes oradores y artistas porque también cantaban y actuaban, seguidos por intelectuales y representantes de todo el pueblo, quienes dieron, a su manera, el aporte al reclamo de regreso del pequeño Elián a la Patria.
A mediados de ese mes de diciembre, el Comandante en Jefe Fidel Castro planteó la idea de construir una tribuna abierta permanente que sería útil aún después de la vuelta del niño, pues razones siempre tendríamos para reclamar justicia frente a la representación norteamericana.
Las manos a la obra corrieron, primero en el movimiento de tierra por el contingente Raúl Roa y en la fase constructiva propiamente, con el Julio Antonio Mella, mientras que la Empresa de Proyectos EPROYIV concibió la obra de gran funcionabilidad y con capacidad para albergar 10 mil 500 personas sentadas, más de 30 mil de pie e incluso, más de 100 mil si se suman las áreas circundantes.
Tras 80 días de trabajo con jornadas de 24 horas y del esfuerzo de una cifra aproximada de dos mil obreros, técnicos, arquitectos e ingenieros, el majestuoso monumento a las exigencias de justicia, quedó listo para ser inaugurado el 3 de abril del 2000, con una escultura de José Martí que para el acontecimiento debió ser de yeso fundido en imitación a bronce, el que permaneció durante 46 días en la tribuna, mientras el auténtico se terminaba de fundir en un taller de San Luis provincia de Santiago de Cuba.
El 19 de mayo del 2000, coincidiendo con el 105 aniversario de la caída en combate del Héroe Nacional cubano, la Tribuna Antimperialista recibió la escultura de Martí que trae un niño en un brazo, mientras el otro en gesto resuelto, permanece extendido, señalando hacia la Oficina de Intereses de Washington en la Habana . En su base tiene inscriptas frases de Bolívar y del propio Martí, referidas al imperialismo y está colocado encima de un pedestal que asemeja las rocas marinas que caracterizan el litoral habanero.
El autor de la escultura, Andrés González, miembro del Consejo Nacional de Artes Plásticas, quien ya realizó el busto del Che, ubicado frente al Palacio de Gobierno en Brasilia , concibió este Martí protector y a la vez acusador: por un lado considerando a la niñez como la esperanza del mundo y por el otro, denunciador del imperio. La figura en bronce, aunque más fornido que el héroe cubano, se identifica bien y simboliza la fuerza de las ideas así como la entereza de los cubanos.
El complejo monumentario cuenta con 10 columnas de acero que representan palmas. También, por tramos, están ubicadas placas con nombres de personalidades universales y nacionales: Máximo Gómez, Antonio Maceo, Ernesto Che Guevara, Carlos Marx, Federico Engels y Vladimir Ilich Lenin, junto a norteamericanos ilustres como Abraham Lincoln , Mark Twain, Walt Witman, Ernest Heminway, Henry Reeve, Malcom X y Martn Luther King.